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Hombro doloroso: no es simplemente un dolor en el hombro

El dolor de hombro es un problema muy frecuente en la práctica clínica. Al comienzo, muchas personas solo sienten una ligera molestia o tensión en el hombro y piensan que se debe al cansancio, al trabajo o a una mala posición al dormir. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunas empiezan a sentir dolor al levantar el brazo, otras ya no pueden dormir sobre el lado afectado y, en ciertos casos, actividades tan simples como peinarse, vestirse o llevar la mano hacia la espalda se vuelven cada vez más difíciles.

En realidad, lo que comúnmente llamamos “dolor de hombro” no es una sola enfermedad, sino un síntoma que puede aparecer por diferentes problemas. En español se utiliza el término hombro doloroso y, como concepto clínico general, podemos hablar de síndrome de hombro doloroso.

El hombro es una de las articulaciones con mayor movilidad del cuerpo humano. La cabeza humeral, la cavidad glenoidea, la cápsula articular, el manguito rotador, los tendones, ligamentos y bursas trabajan de manera coordinada para permitir movimientos como elevar el brazo, separarlo del cuerpo y realizar rotaciones internas y externas. Por eso, una alteración en cualquiera de estas estructuras puede producir dolor.

Entre las causas más frecuentes encontramos la tendinopatía del manguito rotador, los desgarros del manguito rotador, la bursitis subacromial y la capsulitis adhesiva, conocida también como hombro congelado. Incluso existen dolores que aparentemente vienen del hombro, pero cuyo origen puede estar en la columna cervical o en algún nervio.

¿Por qué el hombro puede volverse cada vez más rígido?

Muchos pacientes preguntan: “Mi hombro me duele desde hace varios meses, ¿por qué cada vez puedo moverlo menos?”.

Una razón frecuente es que, cuando sentimos dolor, instintivamente empezamos a mover menos el hombro. Como duele al moverlo, evitamos usarlo; cuanto menos lo movemos, mayor rigidez pueden desarrollar los tejidos alrededor de la articulación y también puede disminuir la fuerza muscular. Luego, cuanto más rígido está el hombro, más difícil y doloroso resulta moverlo. Así se forma un círculo vicioso.

Sin embargo, cuando el paciente no solamente tiene dificultad para levantar el brazo por sí mismo, sino que otra persona tampoco logra movilizarlo normalmente, debemos considerar la posibilidad de un hombro congelado. Una característica típica de la capsulitis adhesiva es la limitación tanto del movimiento activo como del pasivo, especialmente de la rotación externa. Por eso, algunos pacientes terminan teniendo dificultad para peinarse, vestirse o llevar la mano hacia la espalda.

Lesiones del manguito rotador

Las lesiones del manguito rotador pueden comportarse de manera diferente. Una persona puede haber sido diagnosticada con un problema del manguito rotador y, aun así, conservar un buen rango de movimiento. En algunos casos, el principal síntoma es dolor en determinados movimientos o pérdida de fuerza. Una tendinopatía o incluso un desgarro parcial no necesariamente producen una limitación importante del movimiento.

Incluso un desgarro completo del manguito rotador no significa necesariamente una pérdida total de la función. Generalmente, un tendón completamente desgarrado no vuelve por sí solo a recuperar su estructura original. Sin embargo, nuestro cuerpo tiene cierta capacidad de compensación. A través del manguito rotador que aún conserva su función, el músculo deltoides y los músculos que estabilizan la escápula, algunos pacientes pueden recuperar una buena capacidad para realizar sus actividades cotidianas. Por eso, la recuperación anatómica y la recuperación funcional no son exactamente lo mismo.

¿Cuándo es necesario realizar estudios?

Por supuesto, si el dolor aparece después de una caída o de un esfuerzo repentino y, además, existe una pérdida brusca de fuerza o incapacidad para levantar el brazo, no conviene simplemente esperar. Después de un traumatismo, primero debemos descartar una fractura o luxación y, cuando sea necesario, realizar una radiografía. Si sospechamos una lesión del manguito rotador, de los tendones o de la bursa, una ecografía musculoesquelética puede ser de mucha utilidad. Cuando necesitamos evaluar con mayor detalle una lesión importante del manguito rotador u otros tejidos blandos, puede ser necesaria una resonancia magnética.

¿Por qué también puede doler el brazo?

Otra pregunta frecuente es: “Si el problema está en mi hombro, ¿por qué también me duele el brazo?”.

Esto ocurre porque las lesiones del hombro pueden producir dolor referido. El dolor puede sentirse en la parte lateral del hombro y extenderse hacia el brazo, y muchas veces el paciente ni siquiera puede señalar exactamente dónde se origina. Sin embargo, si el dolor pasa del codo y llega al antebrazo o a los dedos, especialmente si está acompañado de hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en la mano, también debemos evaluar la columna cervical y los nervios.

El trabajo frente a la computadora y el hombro

Pasar muchas horas frente a una computadora también es una causa frecuente de molestias en el cuello y los hombros. El problema no siempre es que exista una postura absolutamente “incorrecta”, sino permanecer demasiado tiempo en la misma posición. Para quienes trabajan muchas horas sentados frente a una computadora, además de mejorar la ergonomía, es importante levantarse y moverse periódicamente, así como fortalecer el manguito rotador y los músculos estabilizadores de la escápula.

¿Cuándo podemos decir que el hombro se ha recuperado?

Después del tratamiento aparece otra pregunta que muchas veces pasamos por alto: ¿cuándo podemos decir que el hombro realmente se ha recuperado?

Muchas personas piensan que “si ya no duele, ya está curado”, pero no necesariamente es así. Una recuperación adecuada no significa solamente que desaparezca el dolor. También debemos recuperar el rango de movimiento, la fuerza y la capacidad del hombro para soportar nuevamente las actividades habituales de la vida diaria y del trabajo.

Por eso, cuando hablamos de dolor de hombro, considero importantes dos ideas:

• Que ya no duela no significa necesariamente una recuperación completa.

• Que una imagen muestre una lesión tampoco significa que el hombro haya perdido necesariamente su función.

Conclusión

El dolor de hombro puede parecer un problema sencillo, pero sus causas pueden ser muy diferentes. Lo importante no es solamente saber dónde duele ni quedarnos únicamente con lo que dice un informe de imágenes, sino identificar la verdadera causa, evaluar el movimiento y la fuerza del hombro y, a partir de ello, elegir el tratamiento y la rehabilitación adecuados en el momento oportuno.


Wu Qi

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